La Torre del Reloj de Toro (Zamora)

La Torre del Reloj de Toro (Zamora)

La historia de la ciudad de Toro y el vino van tan unidos que resulta imposible entenderla sin encontrar siempre un lugar para el vino. Tampoco podemos hablar del vino sin mencionar la historia, desde los privilegios reales concedidos en la Edad Media hasta la importancia del vino en el viaje de Cristóbal Colón a las Américas.

En Toro, el vino toma su protagonismo en una de las construcciones más emblemáticas de la ciudad: La Torre del Reloj. Veremos el porqué.

Toro conserva cuatro puertas de sus antiguos recintos amurallados: La Puerta de Corredera, El Arco del Postigo, La Puerta de Santa Catalina y la Puerta del Mercado. La Puerta del Mercado es el primer recinto amurallado de Toro y donde a mediados del s. XVI se levantó la Torre del Reloj. Esta popular torre y su reloj llevan dando la hora desde su construcción hasta la actualidad. Fue durante el reinado de Felipe V cuando se realizaron modificaciones sobre la misma otorgándole el aspecto que hoy podemos ver.

Torre del Reloj de Toro (Zamora)

Torre del Reloj de Toro (Zamora)

Se trata de una torre de planta cuadrada en la que se distinguen cuatro cuerpos diferenciados:

1º. El arco de acceso: Por aquel entonces era uno de las puertas de la ciudad, la Puerta del Mercado ya que daba salida al Mercado que antiguamente tenía lugar en la Plaza de Santa Marina.
2º. La capilla, ocupada por una imagen del Sagrado Corazón de Jesús.
3º. El reloj.
4º. Una cúpula donde siempre encontramos en ella el nido de la cigüeña.

Más allá de estas consideraciones técnicas, lo que verdaderamente cree el toresano, y así la presenta al forastero es su leyenda. Cuentan que para elaborar la argamasa de su construcción se utilizó vino en lugar de agua, ya que en aquella época había una gran excedente de vino en las bodegas y era mucho más económico que subir el agua desde el Duero -teniendo en cuenta que Toro está a unos 100 metros sobre el nivel del río-.

Torre del Reloj de Toro (Zamora)

Torre del Reloj de Toro (Zamora)

Así sentimos a la Torre del Reloj, una construcción más nuestra, firme y segura, hecha con nuestro vino, aquel vino tan recio y fuerte que ni la filoxera pudo con él. Y aunque el tiempo va pasando y ya tiene cierta edad sigue dando las horas, una tras otra hasta llegar a las nueve de la noche –en verano- y una hora antes en invierno, donde su sonido se remarca efectuando el “toque de queda”. Toque que anunciaba a los vecinos la hora en que se cerraban las puertas de la ciudad. Cincuenta y una campanadas ni más ni menos antes de cerrar el recinto amurallado de entonces. Y es que el sonido de su campana con cerca de 1.000 kg de peso, retumbaba en toda la vega y los toresanos se apresuraban a volver a casa.

Hoy en día es uno de los atractivos de turismo en Toro.

Artículo escrito por Natalia Ucero- Equipo Bodega Villachica

Natalia Ucero-Bodega Villachica

Natalia Ucero-Bodega Villachica

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