D.O. Toro – Tinta de Toro

La uva Tinta de Toro

A pesar de la poca información que existe al respecto, se considera que fueron los romanos (año 210 a.C.) los primeros que desarrollaron la viticultura en la cuenca del Duero. De hecho, el nombre que probablemente tuvo en aquella época fue Octo-durium, Otero de Duero, en referencia a su situación geográfica en zona elevada y con vistas al río Duero.

Existen numerosos documentos datados en el siglo XVI que ordenan, regulan y reconocen el cultivo de la vid y su importancia económica en la ciudad de Toro. Ya en aquella época, se comercializaba en otros países tanto por su calidad como por ser un vino que se mantenía y conservaba bien durante largas travesías.

Durante los años de la plaga de la filoxera, finales del siglo XIX, la Tinta de Toro estaba plantada en terrenos arenosos sueltos y bien drenados, hecho que tuvo como consecuencia que se conserven hasta hoy la multiplicación del viñedo en pie franco. Por eso, la DO Toro es una región que conserva aún muchas viñas viejas.

En el año 1990, la Junta de Castilla y León desarrolló un plan de selección clonal y sanitaria de la vid, rescatando y multiplicando las variedades autóctonas de la comunidad, entre ellas la Tinta de Toro. Actualmente, la variedad está amparada con un sello de certificación como uva autóctona, con características agronómicas y ampelográficas específicas. Sus características son semejantes al Tempranillo o Tinto Fino, pero por su adaptación a la zona durante siglos se identifica con un nombre y personalidad propia.

Cómo es la Tinta de Toro

Planta vigorosa de porte semi-erguido

Variedad de maduración temprana

Racimo de tamaño medio, cilíndrico, largo y compacto

Baya pequeña, redonda, de color negro-azulado y piel gruesa

Acidez media

Grado alcohólico medio-alto

Buena intensidad aromática

Versátil en elaboración: desde tintos jóvenes muy afrutados hasta vinos con largas crianzas complejos y concentrados

D.O. Toro

La Denominación de Origen Toro se formalizó legalmente en el año 1987.
La palabra Toro deriva de otero, cerro aislado que domina un llano, y hace referencia a su situación geográfica especial como sitio elevado o realce del terreno.

Zona de producción

Sureste de la provincia de Zamora y suroeste de Valladolid en Castilla y León. Comprende parte de las comarcas naturales de Tierra del Vino, Valle del Guareña y Tierra de Toro, y linda con los páramos de Tierra del Pan y Tierra de Campos.

Suelos

Sedimentos de areniscas, arcillas y calizas que en superficie originan suelos pardos calizos. Conviven suelos de materiales limosos, areniscas de grano grueso y fino con niveles de calizas y margas formados durante el Mioceno. Los suelos pertenecen a la Era Terciaria.

Extensión

Abarca 62.000 ha. de terreno. La superficie dedicada a viñedo es de unas 8.000 ha. de las cuales 5.800 están registradas en el Consejo Regulador. Hay más de 1.200 viticultores inscritos.

Altitud

Entre los 620 y 750 metros.

Singularidad

Abundancia de viñas prefiloxéricas y en pie franco debido a los suelos arenosos resistentes a la filoxera.

Clima

Continental extremo con influencias atlánticas, de carácter árido y acusado contraste de grados entre el día y la noche. Temperatura media anual de 12-13ºC, precipitaciones de 350-400 mm. anuales y 2.600 horas de sol al año.

D.O. Toro